California Department of Education, Special Education Division’s special project, California Services for Technical Assistance and Training (CalSTAT) is funded through a contract with the Napa County Office of Education. CalSTAT is partially funded from federal funds, State Grants #H027A080116A. Additional federal funds are provided from a federal competitively awarded State Personnel Development Grant to California (#H323A070011) provided from the U.S. Department of Education Part D of the Individuals with Disabilities Education act (IDEA). Opinions expressed herein are those of the authors and do not necessarily represent the position of the U. S. Department of Education.
Se ha escrito mucho sobre la importancia de la inclusión completa de los niños con necesidades especiales en los ambientes de guardería y educación de la primera infancia—específicamente sobre el hecho de como el brindar a estos niños acceso a las actividades y plan de estudios que experimentan los niños de desarrollo típico ayuda a garantizar su desarrollo óptimo. Los responsables de las políticas y los padres a menudo consideran que la inclusión es una cuestión de derechos civiles. Y muchos profesionales de la primera infancia defienden desde hace mucho tiempo el valor de la inclusión para todos los niños. Pero, ¿cómo se incluye realmente a los niños con discapacidades en los primeros ambientes de guardería y educación? ¿Cómo es la inclusión? La siguiente historia intenta dar un rostro a las prácticas inclusivas para demostrar no sólo cómo es posible lograr la inclusión, sino también cómo puede afectar de manera directa y profunda las vidas de los niños, padres y personas a cargo.
En un círculo cerrado, los niños de preescolar están tocando pequeños tambores, sacudiendo maracas y golpeando timbales en una explosión de sonidos de percusión. Segura en el círculo, Emmy Threat, de tres años de edad, toca la pandereta, con los ojos bien abiertos detrás de lentes de marco rosado y una sonrisa contagiosa que le ilumina el rostro. Emmy, que tiene síndrome de Down, es una de los dos niños con necesidades especiales de Circle of Learning (Círculo de Aprendizaje), un preescolar privado de la ciudad de Napa, California.
Alrededor de 20 millas al norte, en la tierra del vino del Valle de Napa, Monserrat DiSantiago, de cuatro años de edad, descansa en el regazo de una asistente del Programa Estatal de Preescolar de Calistoga, mientras una compañera le frota suavemente las manos con crema. Montse, como la llama el personal de la escuela y sus compañeros, no puede moverse por sí misma, recibe su alimentación principalmente de un biberón y por un tubo de alimentación, y su vista es dudosa. Aunque ella es la que tiene las necesidades más graves, es una de los siete niños que reciben servicios de educación especial en este preescolar público de medio día.
Los dos programas—el público y el privado—demuestran el compromiso del Departamento de Educación del Condado de Napa con la inclusión total de estudiantes con discapacidades en un ambiente general de la escuela desde sus primeros años. "Tratamos de apoyar a los niños dondequiera que estuvieran si no tuvieran una discapacidad", dice Andrea Knowlton, la directora de Servicios para la Primera Infancia del condado.
Esa filosofía llevó al condado a fusionar sus clases de educación especial con el Programa de Desarrollo Infantil del estado hace ocho años. "Cuando comenzamos este viaje", recuerda Knowlton, "nos reunimos con los padres del Programa de Desarrollo Infantil y les dijimos que íbamos a integraros. Si lo presentamos diciendo 'Todos los niños merecen un programa de alta calidad', los padres están de acuerdo". El condado también formó asociaciones con, y proporcionó capacitación para el personal de ambientes de guarderías privadas, tales como Circle of Learning. "Si tenemos un programa de preescolar de alta calidad", dice Knowlton, "todos los niños pueden tener una experiencia positiva, independientemente de cuáles sean sus necesidades". Para Montse DiSantiago y Emmy Threat—y para sus padres—esa experiencia positiva es un resultado directo de la inclusión.
Se ve el tumulto habitual en una clase llena de niños de tres a cinco años en el Preescolar Estatal de Calistoga. Los 20 estudiantes, la mayoría de ellos de habla hispana, arman rompecabezas, pintan, juegan con bloques de construcción, comparten una merienda, o a veces simplemente corren por allí. Pero un niño ha tomado un juguete que vibra y se lo acerca a la cara a Montse, que está sentada en una silla de ruedas. No hay duda de que la niña disfruta de la sensación.
"A la mayoría de los niños les gusta ayudarle", dice la supervisora del centro, Rose LeClerc. Entre los estudiantes de educación especial con programas individualizados de educación (individualized education program [IEP]) de su clase hay niños con retrasos en el habla y el lenguaje, autismo, síndrome de Down y, como Montse, con múltiples discapacidades. Pero con una proporción de personal por estudiante de uno a cinco, "no son sólo los niños con IEP los que reciben atención individual", dice LeClerc. Y, aparte de Montse y una niña con síndrome de Down, es imposible identificar a los otros estudiantes con necesidades especiales. Todos son simplemente niños, que sólo están siendo niños.
Montse necesita el mayor tiempo de atención individual del personal, pero sus compañeros también ayudan. "A los niños les gusta ponerle crema en las manos o jugar con cordones o cuentas brillantes", dice la asistente Bianca Ruiz. "Y siempre hay un niño que la protege y le pone el suéter cada vez que salimos".
Sandra DiSantiago, la madre de Montse, dice que su hija está "aburrida" cuando no va a la escuela, "Le gusta el movimiento y la música; le gusta ver la actividad con los niños que juegan y hablan", DiSantiago dice que está "contenta con la escuela porque es mixta" y no está limitada a niños con necesidades especiales. Su hija es, como ella comenta, "una niña muy popular". Y excepto cuando la están alimentando, Montse tiene la atención de por lo menos un compañero de clase, y a menudo de varios.
El Preescolar Estatal de Calistoga es inclusivo no sólo para los niños con discapacidades, sino también para los padres. Se alienta a DiSantiago y a otros padres a participar en la clase y en otras actividades de la escuela. Hay noches para las familias una vez por mes, con programas que a veces son educativos, otras veces simplemente de diversión. "Cuando uno tiene una experiencia positiva con su hijo con necesidades especiales al principio, esto influye en la relación hacia el futuro", dice Knowlton.
En una mesa de la clase está el cuaderno de Montse, una carpeta de tres anillos llena de instrucciones sobre cómo interactuar con ella durante el día. El libro, preparado por sus especialistas en terapia física, incluye sugerencias como "Siempre dime qué vamos a hacer antes de que empecemos a hacerlo", "Me asusta que me muevan de pronto", y, "Me gusta que otros niños me hablen y me muestren cosas". Lo que los maestros llegan a comprender es que, aunque estas sugerencias son útiles para Montse, es bueno tenerlas en cuenta también para otros niños. A menudo una práctica inclusiva exitosa consiste simplemente en una buena práctica educativa.
Cuando es hora de jugar afuera, se coloca y sujeta a Montse a un andador que le permite mover las piernas libremente cuando la empujan, y entonces ella puede jugar en el patio como cualquier otro niño. Ella camina alrededor del área mientras otros niños pasan junto a ella en triciclos o construyen castillos en el arenero. Su madre piensa que Montse se beneficia de una clase "mixta", pero el personal piensa que los otros niños también se benefician. "Los niños no perciben quién está en educación especial", dice la asistente Rosa Hutado, que trabaja en la escuela desde hace nueve años. "Me encanta ver cómo todos los niños juegan juntos". Y tanto los maestros como los padres saben que un ambiente inclusivo refleja con más exactitud el mundo de fuera de la clase, que no está dividido en "especial" y "general".
No es por accidente que Jeremy Threat y Jennifer Giese han traído a su hija Emmy para que asista a Circle of Learning. Ella está aquí, en este ambiente, dicen, "para que alcance el máximo potencial que pueda". Emmy nació con síndrome de Down y "desde el primer momento, lo más importante fue que no se atrasara", dice Threat. "Lo que la impulsa, la lleva a avanzar, es el deseo de ser parte de la experiencia normal de la infancia". Entonces eligieron Circle of Learning, donde Emmy es una de los sólo dos niños con necesidades especiales de los 24 que asisten. (El otro, un niño, tiene un retraso del lenguaje expresivo).
Como siempre, a los compañeros de Emmy les entusiasma verla y tratar de darle abrazos. "Los otros niños la adoran", dice la directora Diane Rosecrans. Como en otros centros privados de guardería asociados con el condado, hay menos niños con necesidades especiales en las clases mixtas que en los programas públicos. "Dos o tres niños con IEP es lo ideal", dice Rosecrans, que recibió capacitación, como lo indica su certificado, en la provisión de "opciones inclusivas para todos los niños, incluso aquellos con necesidades especiales." Luego ella capacitó a su personal. "Sólo se trata de dar cabida a las diferencias", dice. "De todas maneras lo hacemos todo el tiempo".
Emmy aún no tenía tres años cuando sus padres la inscribieron en Circle of Learning. Todavía no sabía caminar ni hablar mucho. Como recuerda Rosecrans, "Sólo les dijimos a los otros niños, 'Ella es pequeña, joven, de manera que tengan cuidado'. Nunca dijimos que era diferente". En un par de meses, Emmy caminaba, pronto podía hablar y aprender—y seguir—la rutina de la escuela. "Sus padres han fijado las expectativas para ella", dice Rosecrans. "Ellos no le están poniendo limitaciones ni tampoco nosotros".
Con su faldita vaquera, suéter rosado y zapatos de charol al estilo 'Mary Jane', Emmy se une a la clase de "cachorros" para niños de dos y tres años de edad, donde la enseñanza se concentra principalmente en adquirir aptitudes sociales. Cuando los cachorros están listos en su desarrollo, avanzan al aula de los "osos", para niños de cuatro y cinco años de edad que se preparan para la escuela primaria.
Emmy "se adapta bien a los otros niños", dice su madre. Ya sea armando un rompecabezas con otra niña, bailando Hokey Pokey con los otros niños y niñas de tres años o pintando con acuarelas en el patio de juegos, Emmy es "sólo una más del grupo", dice Eileen Ailman, una maestra de educación especial que visita la escuela todas las semanas. "Los niños no reconocen las diferencias ahora, y con un modelo de inclusión total, crecerán aceptando mejor las diferencias".
Ya sean públicos o privados, los preescolares de Napa operan con maestros de educación especial del condado y todos tienen personal capacitado para trabajar con todos los niños, sin importar sus necesidades. "Contratamos a personas que creen en la inclusión", dice Knowlton. "Eso es lo que valoramos".
Recomendaciones para otros centros
—Adaptado de entrevistas hechas por Kathleen Sadao, PhD
Para más información sobre C.L.O.U.D.S, visite www.scoe.net/SEEDS/pdf/CASpotlightEtiwandaCLOUDS2010.pdf.
"La inclusión en la primera infancia representa los valores, políticas y prácticas que apoyan el derecho de cada bebé y niño pequeño y de su familia, sin importar su capacidad, a participar en una amplia variedad de actividades y contextos como miembros integrales de las familias, las comunidades y la sociedad. Los resultados deseados de las experiencias de inclusión para los niños con y sin discapacidades y sus familias incluyen un sentido de pertenencia e integración, relaciones sociales y amistades positivas, y el desarrollo y aprendizaje para alcanzar su pleno potencial. Las características definitorias de la inclusión que se pueden utilizar para identificar los programas y servicios para la primera infancia de alta calidad son el acceso, la participación y los sistemas de apoyo".
"Existe el temor de pensar 'Oh, cielos, yo no soy el experto. Voy a hacer algo mal con el niño, cualquiera que sea la discapacidad que tenga'. Bueno, tengo una noticia para usted. Todos los niños necesitan lo mismo. Necesitan que el maestro o la persona que los cuida sea cálida y cariñosa. Y se empieza por eso. Se construyen relaciones con esos niños, y simplemente se les presta atención y se aprende lo que necesitan y uno se adapta. Se construye una relación con las familias. De manera que lo que [aprender sobre la inclusión] hizo por mí personalmente fue ayudarme a comprender que ya estaba haciendo muchas de las cosas que son importantes para todos los niños, incluso para aquellos con discapacidades¼así que lo que hizo fue calmar mis temores personales. Y pude volver luego al equipo y decirles, 'Bueno, ¡parece que ya estamos haciendo lo que tenemos que hacer!' Tenemos esta idea extraña de que debemos hacer algo muy diferente para los niños con discapacidades. Pero, básicamente, ya estamos haciendo lo que debemos hacer. Y esto es ser maestros dedicados y sensibles para estos niños y estas familias¼Quizá tengamos que cambiar un poco algunas cosas del ambiente, como la silla de adaptación, o quizá tengamos que hacer dibujos más grandes para los niños que tienen impedimentos de la vista. Pero podemos hacerlo. Sólo es cuestión de estar en sincronía con los niños y responder a sus necesidades"
—Cindi Kessler, Maestra de educación y atención de la primera infancia
Para obtener más información sobre la Colaboración en la Inclusión, visite www.scoe.net/SEEDS/pdf/CASpotlightSCCInclusion%20Collaborative2009.pdf.
Adaptado de la obra de Kathleen Sadao, PhD, Especialista del Programa de Sistemas de Apoyo de la Entrega de Servicios para la Educación en la Primera Infancia (Supporting Early Education Delivery Systems [SEEDS])
La división de Servicios para la Primera Infancia del Departamento de Educación del Condado de Napa (Napa County Office of Education [NCOE]) es un programa administrado por el condado que asiste a niños pequeños desde el nacimiento hasta los cinco años con y sin discapacidades. Los Programas para Bebés y Preescolar de Napa (Napa Infant and Preschool Programs [NIPP]) del NCOE brindan servicios de educación especial para la primera infancia en todo el condado a niños pequeños con discapacidades y a sus familias, con una convicción fundamental en la inclusión y una filosofía de la educación que promueve el enfoque en el desarrollo de cada niño dentro del contexto de la familia, la cultura y la comunidad. NIPP ofrece varias opciones de servicios para los niños pequeños con discapacidades: servicio directo, en donde el maestro o asistente de educación especial para la primera infancia (Early Childhood Special Education [ECSE]) brinda intervención dentro del aula de preescolar; consulta de programas, en donde el personal comparte estrategias con los proveedores de preescolar; y visitas al hogar, en donde el personal visita a las familias en sus hogares y ofrece información sobre el progreso del niño, escucha las inquietudes y sugerencias de los padres, y recomienda recursos comunitarios.
El modelo de inclusión total fue adoptado completamente por NIPP en 1999, aunque ha estado en evolución durante 17 años. El personal y los administradores del programa elaboran conjuntamente un plan del programa de tres años de duración, que se revisa todos los años. El programa se concentra en cuatro áreas: prácticas basadas en pruebas, diseño del programa, trabajo en grupo y visión. La directora Andrea Knowlton destaca la importancia de este tipo de planificación a través del tiempo, con cambios hechos en la respuesta directa a las evaluaciones y opiniones del personal y las familias. Sin embargo, este modelo de mejora continua no es lo único que hace Knowlton para garantizar el éxito. También elige a los miembros del personal que promueven una filosofía de inclusión total, alienta a su personal a ser independientes, brinda apoyo y amplitud en el poder de decisión del personal y promueve la planificación dentro de la entidad y entre entidades para todo el personal y programas.
Una de las muchas características especiales de la educación para la primera infancia del condado de Napa es su enfoque de terapia integrada para la provisión de servicios. Los miembros del personal—que incluyen a un maestro de educación especial para la primera infancia, un especialista en el habla y el lenguaje, un especialista en desarrollo motriz, y un asistente de intervención temprana—han recibido capacitación extensa en un método interdisciplinario para trabajar en equipos con niños durante sus actividades diarias. El programa también ha aprovechado recursos tales como el Plan de Estudios Creativo (Creative Curriculum), las Bases del Aprendizaje en Preescolar de California (California Preschool Learning Foundations), y la Escala de Calificación para la Primera Infancia (Early Childhood Rating Scale) para crear un ambiente basado en el juego, en el que los niños puedan aprender mientras hacen.
Knowlton es una líder decidida, dedicada a crear redes, mantener relaciones en su comunidad y garantizar que todos los niños del condado de Napa puedan beneficiarse de un preescolar de calidad.
Para leer el artículo completo de Kathleen Sadao, visite www.scoe.net/SEEDS/pdf/CASpotlightNCOEPreschool2009.pdf.
Indicadores claves de los programas eficaces
— del Manual para el desarrollo y evaluación de la colaboración entre entidades
en la educación especial de la primera infancia (Handbook on Developing and
Evaluating Interagency Collaboration in Early Childhood Special Education),
disponible para descargar gratuitamente del
www.cde.ca.gov/sp/se/fp/documents/eciacolbrtn.pdf
Acceso significa proporcionar una amplia variedad de actividades y ambientes a cada niño al eliminar las barreras físicas y ofrecer numerosas opciones para promover el aprendizaje y el desarrollo.
Participación significa utilizar una variedad de enfoques de la instrucción para promover la participación en juegos y actividades de aprendizaje y un sentido de pertenencia para cada niño.
Sistemas de apoyo se refiere a aspectos más amplios del sistema, tales como desarrollo profesional, incentivos para la inclusión, y oportunidades de comunicación y colaboración entre las familias y profesionales para garantizar una inclusión de alta calidad.
—de la Declaración Conjunta de Posiciones (Joint Position Statement) de la División para la Primera Infancia (Division for Early Childhood [DEC]) y la Asociación Nacional para la Educación de Niños Pequeños (National Association for the Education of Young Children [NAEYC]), disponible para descargar gratuitamente en http://community.fpg.unc.edu/resources/articles/Early_Childhood_Inclusion_Summary